Como cada año, me he comprado una nueva alma. De momento me sienta bastante bien.
Un grandioso artículo aparecido en 20minutos: A la chavalería que hace unos meses ha descubierto el placer de compartir la música con sus compañeros de viaje del transporte público, quiero hablarles de un invento revolucionario: se llama auriculares y consiste en un cable flexible que desde el reproductor lleva la señal sonora valiéndose de una ingeniosa bifurcación hasta los oídos del usuario.
Después de que nos influenciaran incluso en nuestra manera de hablar, hemos decidio hacer un pequeño tributo a uno de los mejores sketchs de la estúpida serie Muchachada Nui.
Hoy he leído este artículo sobre Meneame.net y, aparte de encontrarlo interesante, lo que más me ha sorprendido ha sido esto:
Decidí pasar un fin de año distinto. Dejar lo mismo para llegar a lo otro mismo.
El siguiente tema popero y de mal gusto lo encuentro apropiado para las fechas y, encima, me gusta.
Pasar un año nuevo en Rumanía es lo mismo que pasarlo en Granollers.
Debido a mi próxima fuga a Rumanía, dejo constancia ahora de este año que va a tener una hora menos para mí y que voy a acabar cerca de los Cárpatos.